El mundo entero aún despide forzosamente a uno de los más grandes artistas de toda la historia, hasta ahora el más premiado y el que más discos ha vendido en todos los tiempos, lleno de récords, una muestra de todo el talento músical y artistico de Dios le ha dado al pueblo de color, sin duda el artista de las décadas 80 & 90, podríamos ocupar toda esta publicación destacando sus logros, pero nuestro objetivo no es hablar de eso.
Nuestros talentos son herramientas que Dios nos permite usar como queramos, pero nuestras vidas, son herramientas que sólo Dios debe usar como Él quiera, en sus manos podemos dar lo mejor de nosotros sin destruirnos en el intento.
Al hablar de Michael queda la extraña sensación de admiración por sus talentos y reprobación por su vida, su muerte demuestra que el talento, el conocimiento y la capacidad humana son incompetentes para guiar y salvar la vida de una persona.
Necesitamos a Dios, necesitamos que Él guie nuestras vidas, no sólo mencionarlo, sino conocerlo y rendirle nuestras vidas y talentos a Él, Él lo hace lejos mejor que nosotros, no trates de guiar tu vida y talentos a tu antojo...
¡¡¡Conoce a Jesús y entrégate a Él!!!